22 ene

Siempre fuiste joven, también a tus ochenta y siete años, porque jamás perdiste la ilusión, el mejor alimento de la vida.

Con tu desbordante simpatía siempre te hiciste notar, salvo en tu adiós definitivo en el que has sido sumamente discreta, rompiendo, asi, tu manera de ser, tu trayectoria vital.
Tanto es así, que ni siquiera tu exquisito sentido de la gratitud y tu gran sensibilidad te han permitido despedirte de todas las personas, no desearías dejarte ninguna, de la residencia de ancianos Elorduy de Barrika a la que tanto nombrabas por lo mucho que la querías.
Mamen hacia la residencia de ancianos ElorruyFuiste capaz de disfrutar de la s pequeñas cosas, un libro, una conversación o un viaje, aunque fuera de corto recorrido, pero sobretodo de tus padres, de tus hermanos y de todos tus sobrinos, a los que siempre, yo te lo oí decir, consideraste como tus hijos. También de tus muchísimos amigos.
Fue  tan fácil quererte que todos te queríamos.
Ruiste generosa dando amor y estoy seguro de que te has ido feliz, convencida de que te reunirás con tus seres queridos. Tus padres, Joaquín y Pilar, tus hermanos, Joaquín, Pitus, Amoño y Pili, y tu cuñado Txema. Y algún amigo.
Mamen, Mari Carmen, nos has dejado un gran vacío, pero sobretodo un gran recuerdo, cuando, por otra parte, estoy convencido de que valemos lo que vale el recuerdo que dejamos. Mamen, el tuyo no puede ser mejor. Valías mucho.
Así lo sentimos y así te recordamos.

Tu familia, tus amigos, todos los que hemos convivido contigo.

Para todaa las personas de la residencia de ancianos Elorduy de Barrika: sacerdotes, personal sanitario, técnicos y auxiliares, a todos sin que se omita a ninguno.

Mamen no tuvo tiempo de despedirse, tampoco de agradeceros:
- lo mucho que la habéis querido
- lo mucho que la habéis cuidado
- lo mucho que la habéis acompañado
En nombre de ella, de su familia, nuestro emocionado agradecimiento a toda la residencia de ancianos Elorduy, última morada de Mamen.
Gracias.

Fidel